Un retraso: y la mala suerte!
Pero mi rabia es tan paciente
que por las tardes habita las playas.
Esperen: que Dios morirà
un día cualquiera. Esperen:
con los brazos arriba
¡para sujetar el mundo!
Precioso crepúsculo del Santo.
blog de poesía inédita
Un retraso: y la mala suerte!
Pero mi rabia es tan paciente
que por las tardes habita las playas.
Esperen: que Dios morirà
un día cualquiera. Esperen:
con los brazos arriba
¡para sujetar el mundo!
Precioso crepúsculo del Santo.
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