A veces llega un circo y reemplaza todos mis gestos:
el beso de un camello, la zanahoria de un camello
hacen que olvides el abrazo de mis caderas urgentes.
Pero siempre marcha y quién sabe qué lugar mañana.
Y ya lo ves mujer: donde hubo una gran carpa de colores
ríe tu soledad desde lejos
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