Una trivialidad (Ejercicio III)

Nada que decir, descontando «nada que decir». Pero, es muy raro y atrapador, porque para decir «nada que decir» digo, diciendo, «nada que decir (…)» y tengo que explicar mi incoherencia. Al final, sin nada que decir, termino diciendo ni todo ni nada y al unísono. Al final más último, y concluyo, me considero, en calidad de humano, esclavo de la palabra y de otros asuntos.

3 respuestas a “Una trivialidad (Ejercicio III)”

  1. Avatar de Pamela
    Pamela

    mmm nada que decir…esta todo dicho XD

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  2. Avatar de Antoñito
    Antoñito

    Está muy bien como ejercicio del juego retòrico. Probablemente, al pasar de los años, la idea central pueda transformarse en un manifestación estética sólida.

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  3. Avatar de monita
    monita

    «nada que decir»…quizas el don de la palabra sea ‘carnalmente inútil’, pero intelectualmente necesaria.
    otro punto:
    hay veces en que sentimos que no hay nada q decir, sin embargo, ilogicamente es cuando más queremos decir algo…

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