La vida, con sus pétalos espinosos nos quiere.
A veces poco, a veces muy poco, y a veces nada.
Tiene sus momentos que sólo suceden
y caen de una rosa muerta.
Claro que mojan con su rocío muerto.
Y vienen a exigir alegrías que hoy no llevamos.
blog de poesía inédita
✴︎
La vida, con sus pétalos espinosos nos quiere.
A veces poco, a veces muy poco, y a veces nada.
Tiene sus momentos que sólo suceden
y caen de una rosa muerta.
Claro que mojan con su rocío muerto.
Y vienen a exigir alegrías que hoy no llevamos.
comentó
Espero que bien. Bueno cuídate mucho
PD: Leí por ahí que querías que te digan si escribes bien o no…Bueno, yo te digo que sí y que muy bien, no es por nada pero¡Tienes mucho talento poeta!!!
chau
Me gustaMe gusta
comentó
Querida amiga misteriosa , que me elogias: ¿tienes un mail donde me pueda comunicar contigo? Si fuese posible envíalo a al mío, que está en la esquina superior derecha.
De paso, diré que me he tratado de acordar de tu rostro, pero no puedo; es que soy un tipo un poco desmemoriado. Esto me lleva a cierta paranoia y quiere decir que si paso al lado tuyo puede que no te reconozca. ¡Háblame! Lo único que recuerdo de aquella ocasión es tu abrigo, de un rojo intenso que llevabas puesto, tu pelo negro, y esa mirada fija en el computador que no menguó. Pero ni siquiera estoy seguro de aquellas cosas.
Me gustaMe gusta
comentó
Ya detecto el proceder, la técnica: aquella que usaba Nicanor, de tomar una frase o enunciado de uso común y agregarlo al poema; casi como una plantilla, para la construcción del verso. En este caso no es una frase simplemente, es más, es un juego; el juego de los adolescentes románticos («Me quiere, mucho, poquito, nada, me quiere mucho…»)que se encuentran una flor y le preguntan el destino en cada pétalo: ¡qué magnífica adaptación!
Así cada pétalo es una respuesta o un momento «espinoso», que no vuelve jamás a su rosa, padecido por el hablante con dolor y desganas.
Mi interpretación no es otra cosa que un simple acto de prepotencia.
Me gustaMe gusta
Deja un comentario