En esta bitácora de viajes reúno un trabajo creativo de cierta continuidad. Textos anclados en los puertos, en las paradas de autobuses, en las estaciones de trenes, en oficinas burocráticas y aeropuertos angustiantes que hacen esperar y obligan a oír lo que canta dentro de ti. Una identidad que dialoga con el contexto. Mi discurso interior retocado con torpe artesanía en el uso de los símbolos para comunicarlo a espacios y gentes inimaginables. Esta colección se titula Caminos pueblos y ciudades.
La poesía ha explotado desde el papel. Ahora estalla en muchos lugares democratizada por Internet, los ordenadores personales y los dispositivos móviles. Sin duda esto es una pequeña eclosión nuclear en la cresta de un sol de imparable energía.
En qué tierra más fértil hemos sido expulsados. Os quisiera invitar a comentar lo que queráis y ser el texto. Porque a diferencia del noble impertérrito papel, un lugar como este nos permite ser parte del texto, inyectar algo de nosotros con un clic en ese otro, que como nosotros, escribe y padece las cosas del mundo. Y ese otro escucha.
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