Escribo poesía porque mi mente se contradice a sí misma.
Allen Ginsberg, en Improvisación en Beijing.
La ola
que crece
encendida en fuego
para morir sobre los pies fríos de los amantes en la playa
Una rueda
oxidada por tus gritos
que gira
hacia los toros de lana
Pastan su última pradera antes de la muerte
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