el mundo se acabó mientras dormía
al despertar, descubrí que Dios estaba hecho de mi ego
mis iras mis sueños mis miedos: era inmenso, eterno
Dios era un relato contado miles de millones de veces por miles y millones de voces
era un libro abierto que nunca terminaba de escribirse y de lectura sin fin
era un libro de arena a punto de perder todas sus hojas por los vientos radiactivos que el fin del mundo había detonado sobre la casa de mis padres
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