Un algoritmo ha decidido llamarme Miguel Alejandro para venderme un viaje de ensueño / tú nunca me has llamado así, recuerdas?
Nunca me has llamado así y siempre regreso a tus jardines, a tu huerta con flores de alubias rojas, a ver en la televisión historias turcas mientras te vas hilando en la siesta
nos despojarán de nuestros secretos algún día?
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puedes dar a las teclas de mi nombre los matices que deseas
y herir para sanar y cuidar como una planta fragilísima y controlar el cuerpo con una píldora de la farmacia de turno de un pueblo híbrido
quiénes me han puesto en tu oquedad de propósitos y caos?
en la oquedad se maceran los niños que se amarán mientras juegan con un balón en lugares prohibidos
allí se escancian guerreros y pacifistas y pragmáticos
qué-quién me envío a beber y comer en tu sangre? Bebe y come que mañana nacerás!
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