tú también estás lejos, ah!
pero te has metido en la médula /
como una termita de sangres
y de alguna forma, estás dentro de este cuerpo leñoso / cuyo color de piel tiene el tono del pain d’épice
y te vas comiendo, alimentando de mi fragilidad que fluye
—
comienzo a entender
que tengo un problema con los amores nómadas
(los de grandes distancias surcadas por aviones de propulsión a chorro y equilibrio)
sabes?
en algún momento se cuajó en mí como un órgano que nadie ve
que amar es siempre y que amar es eterno y
que amar es coger con una mano y tocarlo
y que amar es gritar aquí y gritar ahora y que amar es volar solo hacia un cuerpo que finge
los objetos caen, más o menos, según su velocidad, según su peso
Deja un comentario