Cartas a mi madre

En este país los caminos son tan imbricados y tan abiertos al infinito de ramificaciones …/que a veces no puedo deshacer el camino a casa.

Crees que me hará bien un baño de música al mediodía?

Siento una nostalgia emponzoñada por tu hijo muerto, pero ya está frío, enterrado con los otros muertos de la familia

Tengo pegado unos trocitos de mierda en las sandalias, de animales cuyo nombre desconozco / pero dotados de una belleza envidiable, lúbrica, apetecibles / los he visto muy de cerca hasta olfatearlos / los rasqué con mi dedo erecto y no puedo limpiarme /

allí en el país donde tú estás, largo, sereno, yo sé el nombre de las cosas / y sé cuándo reír y sé cuando vamos a llorar como niños /

Deja un comentario