Cartas a mi madre / Poema de navidad

Intento recordar nuestra primera navidad / Un árbol armable de plástico verde y marrón brillante / que era más alto y verde que todos tus hijos / comprado en el Sodimac / Y creo que alcanzo a comprender / que encender las luces que venían de China en este diciembre / a veces atizaba incendios en las casas de nuestro barrio pobre al lado del hospital Víctor Ríos Ruiz en Los Ángeles/ Supongo que armábamos un pesebre de deudas en donde los reyes magos llegan a cobrar hasta el último céntimo de peso / Tuvimos suerte o tuvimos la bendición de Dios, que es un poco lo mismos/ Las deudas no se comieron a nuestra familia

Reíamos con la nieve de las películas gringas / que papá ponía en el VHS medio en pana / y que veíamos en la pequeña salita de casa sudando bajo los treinta grados de calor del Bío Bío / Y todo esto nos llenaba hondo hasta el alma /

Al día siguiente nos íbamos al río / con balones de fútbol rojos, caballos de madera indomables, bicicletas de La Vega Techada que ya comenzaban a oxidarse / taca-tacas llenos de hulligans imaginarios / pelotas de tenis verdes que iban y venían como misiles en una guerra fratricida de limones / Y allí en la quietud torrentosa del Renaico, entre el zumbido de los mozcardones, las risas del tío Miguel haciendo bromas en la otra ribera / el cordero azándose entre los aromos, las sandías sumergidas en el agua fresca que hace algunas horas llamaba a la puerta en la casa de los Piñones /

Supongo que ya estamos muy mayores y no podemos permitirnos estas navidades faraónicas del sur del mundo

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