He comido bien, unos huevos fritos que me parecieron deliciosos pese a su minimalismo. Mi gato duerme a los pies de la cama y siento su piel tibia, se llama Narco, en honor a la serie. Tengo un trabajo y una pareja pero me inunda una tristeza que tiene unas raíces profundas. La oscuridad se teje en mí. Un trabajo agradable, con tiempo libre, el dinero justo para vivir, pero un trabajo interesante. Cada mañana no siento el deseo de ir a trabajar. La ambición y la curiosidad que habitaba en mi a los 25 ha desaparecido sin dejar una nota de explicación. Busco cierto alivio en la masturbación, en el deporte, a veces me evado haciendo yogurt o cociendo el pan y puedo disfrutar de un alivio efímero. En la televisión dicen que Alemania está pensando si enviará tanques Leopard para ayudar a los ukranianos a defenderse de Putin. La megafonía del tren y del autobús recomiendan el uso de máscaras para prevenir contagios.
Hoy participé en mi primer jury cómo director. Ha sido bien simple. Revisamos los informes de notas y comentamos las fortalezas y debilidades de los estudiantes. El próximo martes está anunciada una huelga. Todo el mundo bascula a clases a distancia y me da la impresión que los profesores del departamento no hacemos huelga. El motivo es la reforma de pensiones de Macron que a nadie le gusta.
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