Un chileno en Francia

La revolución no fue finalmente. En lugar de ello hay burnout, fatiga y renuncias en la facultad. J. tiene un liderazgo para arruinarlo todo. El duelo ya está hecho, organizamos con M. un pequeño golpe de teatro por email que funcionó de maravilla. Me querían no renovar y al final se vieron forzados a renovar el contrato, aunque de medio tiempo. No pasa nada, me digo, mitad de salario el próximo año pero rico en tiempo libre para hacer y escribir mi vida. Sigo buscando otro trabajo, y el proyecto a largo plazo es ser funcionario del Estado Francés.

En Chile me van a judicializar el asunto de la beca. Pero como vivo como un ave migratoria, sin dejar huella, no arriesgo nada. Sin embargo, la situación me fuerza a decidir que mi casa es aquí. Vivir en la clandestinidad tiene su encanto.

Mi amigo P. el ingeniero en hidrógeno tendrá una bebé con M. Se compraron una casa en Bihorel que debemos hacer reformar de profundas maneras. Le ayudo en la obra durante el fin del semestre y el inicio de las vacaciones: tapamos una chimenea con madera, demolimos baldosas, retiramos papel mural y ahora estoy pintando con pintura antiplomo que P. compró por internet.

La fiesta de la música es una fiesta pública y callejera en Francia que vale la pena vivir. Fuimos por Rouen, comenzamos en un concierto de Jazz en la Place de la Pucelle, luego fuimos a bailar salsa y bachata frente al Comptoir Latino en la Rue de l’Ancienne Prison que tenía un DJ a pie de calle dándolo todo. R. y yo bailamos en un entendimiento inusual. Quand vous êtes là tout et plus simple. R. es amiga de E. que es pareja de S. y ambos son amigos de P. y M. (que van a tener una hija) y también son amigos de C.  la vikinga patas largas y C. la vikinga patas cortas. Recuerdo que cantamos en un Karaoke junto a la Catedral organizado por una agrupación de personas mayores, que pasaban la letra de la canción en una hoja de papel y con guitarra animaban. Comimos en el Parc l’Hotel de Ville detrás de la Abattiale Saint-Ouen. Luego R. y yo fuimos a buscar la bicicleta azul que estaba aparcado, hicimos el descenso hasta la calle y como si fuésemos niños que se conocían de toda la vida hasta La Base, el bar comunitario autogestionado. Allí nos perdimos en conversaciones a corazón abierto.

E. y S. organizaron un festival de tres días en su casa de Saint Pierre de Varengeville. Me gusta recordarlo como el festival de la ternura. Yo hice un poco el fotógrafo, fue el momento de compartir la pasión por el tiro al arco y conocer a M. G. amiga de C. la. vikinga de patas largas. M. G. no bebe alcohol y baila salsa, bachata y otras dos danzas brasileñas que no recuerdo el nombre. R. y J. cantaron con guitarra y el instrumento de R. que nunca había visto antes que se llama Autoharpe. El tercer día hicimos Yoga con Sv. , y fue también el fin de semana de mi último torneo de tenis de la temporada. Meta cumplida, siguiente nivel desbloqueado pero con una rodilla en dolores.

P. me preguntó si AC no se enfada porque hablo con muchas chicas. Yo le digo que no, pero qué tal vez le da celos pero no dice nada. Le digo que después de mi divorcio ya no soy el mismo y que mi relación ideal es el poliamor. Me dice que tienes que decírselo y yo le digo que no tengo los cojones que no me atrevo que nos entendemos bien que algo se romperá que nuestro acuerdo es tácito y pienso regresando a casa que quizás después del verano sea un buen momento.

C. la vikinga de patas largas tiene un novio que se llama V. y que conoce hace más o menos un mes. Tengo la impresión que quiere decirme que van demasiado rápido pero al mismo tiempo se siente actuando un papel sin autenticidad y se lo dice a V. y V. le dice que la comprende que la razón puede ser algunas inseguridades enraizadas en malas experiencias pasadas pero que le parece bien ir más lento. Decretan una pausa sexual y también se van a su primer fin de semana con los suegros. C. se muestra aliviada de haber dicho lo que quería decir.

Celebraremos nuestro cumpleaños el próximo Sábado. Hemos mutualizado la fiesta con P. para superar el problema de falta de invitados durante las vacaciones de verano europeas. Todo el mundo quiere escapar a su ciudad quiere escapar a su vida cotidiana y ponen dinero en aviones y trenes para que la escapada no sea dolorosa. Los invitados deben llevar puesto en la fiesta un accesorio relacionado con un deporte que les guste. Tenemos una lista de reproducción con una foto de nosotros dos enmascarados con máscaras de lucha libre mexicana. Le digo que voy a agregar temas que hablen del poliamor y me parece indicado el tema de Ladilla Rusa. P. valida la propuesta. La lista de invitados llega a los 20. Juegos, asado, Karaoke y baile en nuestro jardín del Mont Gargant.

Tenemos que hacer un viaje le digo a P., para despedir a P. tipo A, el hombre sin hijos, en bicicleta, podemos tomar el ferry en Dieppe y llegamos hasta Londres. Por el momento nos conformamos con dar una vuelta los domingos después de trabajar en la casa de Bihorel.

Fui a la librería y compré todo lo que había de Eduard Louis. Ya tengo todas las lecturas que necesito para el verano. Mi nuevo modo de lectura es leer profundo a un solo escritor hasta agotarlo y acompañar la lectura con documentales y entrevistas. Eduard Louis nació como Eddy Bellegueule.

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