Las palabras efímeras

En la rivera izquierda, allí donde las palabras son efímeras, descubro que lo felino me teje los nervios. Y mis ojos de franco-chileno-mapuche en tránsito siguen maquinalmente todo objeto-ser en movimiento, como si algo indispensable moviese su cola al interior de los cuerpos. Y mi pupila se dilata como una luna negra ante el devenir de los barcos, cargados hasta el casi hundimiento de arenas esenciales que han comido golosos río arriba. Me gusta mirar los humanos que corren, a veces me hacen pensar en Forest Gun y me llevan a mi tiempo de corredor que casi me lijó las articulaciones de las rodillas. ¡Toda esa energía nos dice que nuestra época es de abundancia! ¿O es el flujo del Sena aquello que hipnotiza estas atletas enrabiadas que preparan la maratón de fin de mes? A cada zancada se juegan la vida y parecen decididas a jadear hasta la muerte.

17 de septiembre, 2025, en Les Mots Éphémères, Rouen.

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