Poemas sin n(h)ombre

Debería hablar más de política, pero la política ya habla de sí misma todo el tiempo. También me dijo que un poeta lírico es un ser que no tiene vergüenza de hablar de sí mismo y un poeta épico habla del otro con una admiración rentable y legendaria.

Tengo pendiente escribir mi teoría de la amistad y luego comenzaré el siguiente episodio de mi novela rosa situada en un amor no monógamo y escribiré sobre la fiesta del sábado como un intento estéril de aferrarse a la vanidad de la danza, la música y la comida de la tribu.

Acaso toda esta nube de pendientes es el mismo deseo de habitar un metamundo otro, un intento de construir un hogar de paz y ternura continua para Miguel B, en arenas yermas.

Deja un comentario