(Borrador, version 5, Romina y Raúl viajan hasta Clagiari y finalmente pueden embarcarse).
Romina regresa con un rostro más fresco, diríamos de aliviada y agradece a Raúl haber guardado su violoncelo. Raúl que se aburre de esperar que el protocolo anti-bombas acabe, decide lanzarse en la conversación porque después de todo viajar sin hablar es como caminar por la ciudad con escafandra. Raúl le habla en español: ¿A dónde vas? Romina no parece comprender la pregunta que no se esperaba y dice Comme? Tu vas où avec tous ces bagages ? Ahhh, je pars en Sardaigne. J’ai un concert. Ah, por eso vas con esa tremenda wueá. Comme? C’est pour ça que tu es si chargée ! Ouais. Et toi, tu vas où ?, pregunta Romina. On dirait que tu pars en vacances. Je sais pas, je dirais pas ça, je crois que je pars me ressourcer…La fila comienza a moverse, el guardia de seguridad dice con un megáfono que ya se puede avanzar hacia las puertas de control. La sala se llena del ruido de la marcha y las ruedecillas de las maletas. Romina dice merci y bonne chance, coge su violoncello de una mano y su mochila en la espalda y se lanza de súbito hacia la oficina de verificación y no le dio tiempo a Raúl de decirle que el también va a Cerdeña y que todo indica que van a coger el mismo avión a Cagliari y que quizás su suerte sea buena o sea mala está más o menos unida más o menos conectada más o menos enredada.

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