Un tratado en manos jóvenes enciende el megáfono.
En tonos ocres de fachada elegante:
triste a Cristo! divisor a Cristo!
fornicario, fornicaria: a Cristo!
Escucha: oye sin perder el tiempo.
Toma tu voluntad: arrójala al cielo!
blog de poesía inédita
Un tratado en manos jóvenes enciende el megáfono.
En tonos ocres de fachada elegante:
triste a Cristo! divisor a Cristo!
fornicario, fornicaria: a Cristo!
Escucha: oye sin perder el tiempo.
Toma tu voluntad: arrójala al cielo!
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