I
mamá dice que el abuelo José Miguel iba a ver a Juana a Molko Mañio en el bus / se subía en la vega, se bajaba en imperial / Luego hay que caminar una hora o dos horas o hacer dedo para que te pare un coche o una yunta de bueyes o una carretela según tu suerte del día / La bisabuela Juana Bravo Inaipil vivió toda su vida junto al fogón / Mujer del fuego y fuego de mujer
Es un viaje ritual para el abuelo / Regresa siempre con un cordero vivo, con papas, con lechugas y moras / El cordero se lo traía al hombro y en la época era un equipaje corriente en el autobús / Para el cordero es un viaje final / porque el abuelo va a degollarlo en el patio trasero / junto al taller prohibido / se come el ñiache con un poco de cebolla y cilantro o perejil / toda la calle puede oler el sacrificio familial
II
El camino bueno se acaba en Imperial y luego empieza el camino malo de ripio y tierra roja / Vamos en patota / a los niños nos metieron en la parte de atrás de la Toyota gris que salta con cada hoyo / nos da igual / los primos hacen bromas y hay un olor a tierra mojada
La casa de madera gris está en el centro del monte, subiendo la colina roja / hay un cerco de alambre pua que atravesar / árboles del sur y monte pelado son los límites naturales / Recuerdo el olor a humo y la cazuela negra / las gallinas y chanchos parecen convivir en paz y duermen bajo la casa / el tío Miguel nos dice que el agua hay que ir a buscarla a la vertiente y nos muestra los baldes blancos / Hay que recoger flores y ramas de poleo por el camino para meter en los sacos de dormir para espantar las pulgas
III
La abuela tiene el pelo blanco ceniciento como la nieve de los andes mirada desde un pueblo lejano / delgadísima como los cuerpos que no comen para jugar con la frontera viva de la muerte / la espalda la tiene encorvada como si quisiera mirar el fuego desde adentro para leer el ardiente futuro / tiene la piel blanca de los cuerpos que se encierran / siempre va de negro en mis recuerdos, vestida con carbón / La primera vez que la vi me hizo pensar en los dibujos de la bruja de Hansel y Gretel que nos leían antes de ir a dormir / Me parece que nos miró con ternura mientras el cucharón sacaba un trozo de papa / No recuerdo haber intercambiado ninguna palabra / No hay frases suyas en mi memoria / ¿Qué lengua hablabas, Juana? / La abuela es una imagen rodeada de humo / que huele a hualle y a cazuela de conejo / ¿Esta tierra roja te dejó probar la ternura en la polvareda del verano?
El bisabuelo se la raptó, dicen en la familia / la encontró muy niña cerca de Molko o cerca de Imperial y se la quedó para siempre / venimos de una tierra que vive en la ley del bosque
Del bisabuelo nadie habla o nadie me ha dicho nada o se esconde un secreto que nos veja / (Mira a tu derecha, allí hay un silencio originario / el silencio de nuestro génesis latinoamericano / nuestra lengua no deja memoria / la palabra cae a tierra y se transforma en humus) /
IV
José Miguel y Petronila se conocieron en Molko / supongo que se hablaron de cerco a cerco / o se encontraron en la iglesia / Yo los conocí en la Población Temuco / me dijeron son tus abuelos, quiérelos / La casa donde viven es de madera y está cerca de la línea del tren ramal Temuco-Imperial / El abuelo perdió las escrituras de la casa o nunca la fue a buscar / cuando era niña, todo estaba rodeado de trigales, dice mamá / Hoy el cemento no nos deja ver ni el color de la tierra / la última vez que visité esta casa, el polvo de las termitas se acumulaba en la escalera, bajo las camas, en los anaqueles de la abuela /
V
Cuando hablan de Pinochet en la tele el abuelo José Miguel se pone rojo de ira y despotrica contra el noticiero de las 8 de la noche / Pinochet está detenido en Londres / Cuando Cecilia Serrano acaba de leer las noticias siempre le dice buenas noches y se va a dormir
Dicen que el abuelo tuvo una amante y una hija / Nunca nos han dicho su nombre / Nadie quiere nombrarla / nombrarla es hacerla existir o darle una puñalada al honor de la abuela
VI
Petronila dice que es dueña de casa / tiene los ojos verdes / Me enfado con ella porque siempre me manda al kiosko de la esquina a pedir fiado o a comprar el pan / Petronila da pensión completa a los estudiantes de Temuco / Hoy diríamos que está en el negocio inmobiliario, a su escala, claro / Tiene dos / a veces tres chiquillas / me dice que está prohibido entrar a sus habitaciones / también tiene una biblia que pone adventistas de los santos de los últimos dias en la mesita de noche
El tío Miguel estudia derecho en Valdivia / Petronila da pensión completa porque su hijo será abogado / Petronila tiene gallinas en el patio de la casa / Petronila usa la bolsa de té varias veces en el día con la dignidad y el orgullo de quien va gestionando bien su vida / Petronila administra con juicio final y con sabiduría / Espera que Dios se lo reconozca o se lo pague /
Los sábados quiere que la acompañe a la iglesia de los adventistas / Voy a regañadientes porque me parecen aburridos y está prohibido aplaudir / Si alguien canta se agitan las manos / Si alguien toca el piano se agitan las manos / Los hermanos y hermanas saludan a Petronila y hacen la conversación / la abuela sonríe una última vez antes de volver a su vida de dueña de casa

Deja un comentario