Cartas a mi madre

En el hostal de jóvenes una chica vestida con la camiseta del Barcelona prepara su equipaje para seguir en movimiento / en su sube y baja de maletas y mochilas las miradas se cruzan / Nada sobre mí dicen mis ojos / y lo suyos también miran desde el centro del silencio

Otra nueva vez en Barcelona / en Carrer del Roselló un hombre con boina de motivos andinos observa por la vidriera como preparan el pan del mediodía / dos hombres enfarinados  / ángeles de harina / meten unas barras que parece cobre tostado en los rigores del fuego

Es arriesgado escribir mientras caminas pero no importa, nada me pasará, arriesgarte a mi edad da el doble de placer / ¿y qué es de la poesía sin transgresión, sin riesgo ? /

en mi antiguo balcón sigue secándose ropa / calzoncillos / sábanas / braguitas / cómo árboles de poliéster y latón junto a las macetas de flores que nos olvidamos de regar

Al pie de la Sagrada Familia el barabullá del tumulto teje unas cacofonías con la sierra y la taladradora neumática / suspendidas en el flujo del presente inútil sin que nadie las recoja /

En la biblioteca solo hay jubilados que se refugian del tiempo / como si aquí dentro rodeados de todos estos infinitos encuadernados la muerte no pudiese alcanzarnos

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