Un bioma biográfico
VI
tengo la impresión que aprendí a ser ese hombre mirando telenovelas / jugando al fútbol en el patio de la escuela / pedaleando hacia el volcán Antuco bajo la nieve / escuchando a mamá quejarse de lo que no debe hacerse
VII
Nadie lo dijo así pero ser hombre era poseer la fuerza, la velocidad, esforzarse por parecerse a un héroe gringo / McIver solucionando problemas imposibles / Klin Eastwood montando a caballo por el viejo y lejano oeste /
O ser como papá, que busca la paz interior viendo la tele después de arrebatarle a la muerte a unos cuantos
VIII
De las chicas que amé en secreto, me refugié en el silencio / Soy una fruta jugosa de madurez tardía, les decía para hacerlas reír / El amor eran citas conmigo mismo, onanismos húmedos alimentados por el marketing de las revistas y los periódicos / y luego una oración para hacerse perdonar / Dios no ama a los hombres que viven en el deseo de la carne, nos decía el pastor /
hasta que de un instante a otro una gárgola vino para constituirme, en un ritual, como máquina desirante
Cuesta abajo y sin frenos

Deja un comentario