Poliamorosa, la novela rosa (cuento) 14

Segunda quincena mayo

¿Sabías que Annie Ernaux vive en Cergy? Le dije a Franco para sacarlo de su estado letárgico. No estoy bien, me dice. No he dormido. ¿Otra crisis de angustia?, le pregunto. Se acabó todo con Amalia, pero no quiero hablar del tema. Vamos con ese libro de mierda. ¿Puedo leer el borrador? Le respondo que antes de hablar del libro tengo que contarle algo. Voy a renunciar a Cergy, no soporto el decano y el proyecto es privatizarlo todo, quieren hacer pagar los extranjeros tasas diferenciadas y luego seguro van a cobrar a los estudiantes franceses, el desfinanciamiento es terrible, yo que creía haber escapado del neoliberalismo educativo de Chile […]No vamos a poder seguir con el proyecto de post-doc sobre el Wallmapu, lo siento.

(Borrador, Cagliari, Sara y Raúl).

El sol va poniendo uno a uno los barcos en el puerto. Las colinas de la lejana Foresta demaniale di Piscinamanna muestran su verdura. Las piedras amarmoladas del Bastioni de Saint Remy transitan de la oscuridad, al naranja y al blanco. Siguiendo el camino de la luz en el mármol, Sara voltea la cabeza a la derecha y ve a un hombre en el suelo, sin pensarlo mucho se quita los cascos y baja del tercer cielo para caer en la terraza. ¿Are you ok? pronuncia sin tener el tiempo para maquillar su inglés de acento español. Sí, no pasa nada, responde a duras penas el hombre en lágrimas. Sara sospecha los signos de un ataque de pánico. No te preocupes, me quedaré aquí contigo le dice. El tipo no para de llorar pero entre dos sollozos logra articular un gracias.

Me bebo el café y le entrego el borrador impreso de la novela a Franco. ¡Pero es muy corta!, me dice. Le respondo que la gente ya no lee textos largos, que les basta con la portada para hacerse la foto para el Instagram. La guarda en su bolsón de cuero gastado junto a sus borradores de poemas y saca una plaquette. Toma, te la regalo, ya me dirás qué te parece.

En casa en Rouen le doy una mirada a los poemas de Franco :

Había una vez una ciudad

que antes de ser una ciudad fue un pantano.

Que antes de ser una ciudad fue un fuerte militar

Que antes de ser un pantano y un fuerte militar

fue la boca donde se mecían a los muertos.

(Borrador, Cagliari, Sara y Raúl).

¿Cómo te llamas? Ra, ra, Raúl. Soy Sara, encantada de conocerte.

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